30 mayo 2012 Noticias, Servicios

Hay quien los considera arte urbano y hay quien simplemente ve suciedad en ellos, lo que está claro es que limpiar una de estas obras de una pared no es barato y requiere un trabajo constante y minucioso.

Según fuentes del Ayuntamiento, Barcelona se dejará unos 8 millones de euros en limpiar grafitis hasta el 2014, y es que el consistorio pretende acabar con las continuas pintadas de algunas paredes que proliferan casi a diario por la ciudad condal. En este mismo plan entrarán los abusivos carteles pegados en las fachadas públicas de todas las calles de la ciudad.

En los últimos meses el número de grafitis ha aumentado a causa de las continuas manifestaciones y protestas que se producen en Barcelona, la mayor parte de ellos se encuentran en las zonas más transistadas por lo que desde el Ajuntament intentan actuar rápidamente para borrar todo rastro de las pintadas.

A pesar de el creciente vandalismo, la inversión se reducirá un 3% respecto a años anteriores debido a los famosos recortes que asolan al país. Para contrarestrarlo, el Ajuntamente pretende pedir consejo a empresas privadas para evitar los grafitis o al menos que resulte más barato y fácil limpiarlos.

Para actuar de una forma más efectiva se han identificado los distritos y calles de máxima prioridad, algunos de ellos son Sant Martí, Nou Barris o Ciutat Vella. Mientras que por otro lado se llevarán planes de choque en barrios como el Gòtic, Raval o el denominado Quadrat d’Or para evitar la tentación de los grafiteros a ensuciar las calles.

Ahora mismo hay un total de 35 brigadas destinadas a la limpieza de grafitis por toda la ciudad y se piensa mantener esta plantilla para los próximos años. Además, durante domingos y festivos se pretende disponer un mínimo de 3 equipos en turno de mañana y tarde además de preveer que alguna trabaje en horario nocturno según las necesidades. La pauta de estas brigadas es borrar los grafitis o repintar la superficie en un plazo máximo de 48 horas desde que se tiene conocimiento.

Para este trabajo el Ajuntament dispone de un ‘catálogo de tags’, que se trata de un archivo documentado de los últimos años en el que se van añadiendo los grafitis para que, en caso de conocer al artista se pueda iniciar un expediente sancionador contra él. Las multas por pintar en la vía pública pueden llegas hasta los 3.000 euros pero es muy difícil identificar a los grafiteros.

Pero no sólo se trabaja en la limpieza de los grafitis, desde el 2010 hasta finales del año pasado, se pintaron con productos antiadherentes unos 28.000 elementos urbanos de la ciudad. Estos productos evitan que el aerosol pueda adherirse así como pegatinas y otros.

Según datos del consistorio, el año pasado se limpiaron más de 400.000 paredes, menos grafitis que en el 2010 pero de mayor tamaño debido a que muchos de los que se hicieron el año pasado eran de mayores dimensiones relacionados con manifestaciones. Por zonas, la más ‘ensuciada’ fue Horta-Guinardó, seguida de Ciutat Vella y Sants-Montjuïc.

Vía | LaVanguardia

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