3 mayo 2011 Lugares de interés

Os puedo asegurar que desde que se inventó el AVE no he dejado de utilizarlo. En mis desplazamientos a Madrid lo encuentro mucho más cómodo que el coche incluso, siempre que sea un viaje de estancia corta y viajen menos de 3 personas. De lo contrario no sale a cuenta porque a pesar de todo, lo sigo encontrando algo caro.

Pero esta vez no vamos a utilizar el AVE español, sino el TGV francés, con las mismas características y que nos permite estar en París en poco más de 5 horas desde Figueres (viajando desde Barcelona capital hay que sumar hora y media más que se reducirá cuando terminen las obras del AVE). Sin duda es una nueva forma de viajar para los que detestamos cada vez más el avión, con largas esperas y con sensación de perder el tiempo. ¿Nos acompañas?

Aunque hubo madrugón, el día lo mereció. A las 9 en punto de la mañana sale desde la estación de Sants un tren lanzadera hacia Figueres-Vilafant. Este tren dura 1:42 horas y sólo hace parada en la estación de Girona, por lo que el trayecto no se hace pesado y permite conversar con los compañeros de viaje e incluso planificar la corta estancia en la ciudad francesa.

Siempre puntuales, llegamos a la hora prevista a nuestra estación destino, que nos da acceso al TGV francés, simplemente cambiando de vía, en la misma plataforma donde nos está esperando. Este trayecto son 26 minutos, casi no da tiempo a visualizar los pirineos nevados y el paisaje tan agradable que nos muestra. Hay que aprovechar, a la vuelta será de noche.

Una vez en Perpignan, hay que andar unos 10 minutos para llegar al centro de la ciudad. Si pensáis hacer el viaje, elegid un sábado o cualquier otro día de la semana, los domingos allí está todo cerrado, casi no hay ni para comer. La ciudad se puede visitar perfectamente a pie, aunque hay que ir cómodos con calzado adecuado. En 3 horas a ritmo normal se puede ver la ciudad bastante bien, y después queda tiempo para disfrutar de las terrazas (no hay tanta tradición como en España) o dar un paseo por el rio tan bien cuidado.

Una vez que hemos disfrutado del día, volvemos a casa, rumbo de nuevo a nuestra Barcelona querida. Nos esperan algo más de 2 horas de viaje, pero esta vez sí se harán cortos, pues echar una cabezadita es casi obligación del día, tras el madrugón y la agradable caminata por la ciudad francesa.

Las velocidad en ambos trenes no son excesivamente altas, si bien el lanzadera puede ser un “Media Distancia” de Renfe, no supera los 140km/h y el TGV francés, aunque puede alcanzar los 300km/h, en el tramo elegido no se llegan a los 180km/h por la orografía del terreno; se atraviesan los Pirineos.

Y si después de esto quieres más ventajas, decirte que la compra se puede hacer por Internet, accediendo a la página oficial de www.tgv-europe.es sin tener que pegarse con la página de Renfe, que parece que no quieren vender, porque según pasan los días en vez de funcionar mejor, funciona peor. El precio del trayecto i/v en TGV es de 30,60 euros tarifa normal, pero se puede obtener hasta por 18 euros ida y vuelta con tarifa de grupo. El tren lanzadera es tarifa de Renfe: 37,95 euros ida y vuelta.

Si de verdad estás pensando algo diferente para hacer un día y vives en Barcelona o cercanías, recomendamos esta opción, salir de la gran ciudad e introducirse en un pueblo, con costumbres que no son tan diferentes a las nuestras pero con una importancia histórica como ciudad bastante grande.

Página oficial | TGV Europe
Más Información | Perpignan en la Wikipedia

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